
La última de Ricardo La Volpe es que ahora confiesa que para ganar el campeonato se deben incorporar jugadores con más experiencia. Bien.
Más allá que ésta frase sea una más de las que se repiten y se repiten en el fútbol argentino (aunque no por eso deje de ser eficaz), suena a que el Bigotón la trae a la mesa como una novedad. Y no contento con eso, asegura que hay que gastar plata si se quiere estar en la conversación.
Entre líneas está diciendo que va a cumplir, cual trámite largo, las ocho fechas restantes, y además, según su interpretación, le augura una rápida eliminación de la Copa. Porque, recordemos, con un plantel de 24 años de promedio más un deschavetado en el arco no se puede ganar nada.
Sigamos. Es sorprendente que ningún dirigente levante la voz ante esta parcial renuncia de La Volpe. Por sus palabras, no haría falta que se presente a dirigir al equipo en el Clausura. Pero…¿y si en la Copa se va enseguida? Listo, ya está. A casa.
Pongamos que sea cierto lo que afirma Richard. Aunque, lo que dijo permite ver incapacidad en el DT para hacer de su joven plantel un equipo aguerrido que quiera desmitificar su frase. Con esto, hace sentir a los jugadores culpables de no ganar por el sólo hecho de ser novatos.
Pregunta: ¿Por qué se lo llama incapaz a La Volpe? Porque allá por mediados de los noventa había un equipo que arrasaba en Holanda y en Europa. Daba cátedra de fútbol en la ciudad de Amsterdam y el profesor se llamaba Louis Van Gaal. Sus alumnos no eran muy experimentados salvo Frank Rijkaard (actual DT del Barsa) y Danny Blind, pero había otros que aprendían rápido: Clarence Seedorf, Edgard Davids, Patrick Kluivert, Marc Overmars, y otros nenes más.
Aunque La Volpe crea que sólo se puede triunfar con jugadores más grandes y de mayor trayectoria, tiene que saber que para llegar a cosas grandes, primero, debe convencer a sus dirigidos.


