martes, 10 de abril de 2007

Ir o no ir, la cuestión de Passarella


El dilema del Kaiser para este domingo es algo que no tenía en mente a principio de año. Seguro que por su cabeza rondaba la imagen de un River revolucionario que era firme candidato en la Copa y en el campeonato.


La forma de jugar de River es duramente cuestionada por sus hinchas y aparentemente por los mismos jugadores. Los propios hinchas, amparados en la frase “esto es River”, prefieren un equipo que vaya para adelante y sea protagonista en cualquier cancha que pise. Al viejo estilo, y no como este team de Passarella que opta por una manera de jugar que tiene más que ver con los tiempos que corren pero en otra forma de campeonato. Por ejemplo, un Mundial.


La Italia campeona de Lippi empleaba una estrategia similar. Pero que da resultados en torneos cortos, en los que hay que enfrentarse uno contra uno, donde los demás salen a buscar y al final triunfa el que más espera. Para la popular seguro que el veredicto es que no juega a nada, pero es una nueva especie de fútbol. Para más ejemplos, Grecia campeona de la Euro 2004.


Passarella creyó que esta forma de afrontar los partidos era la solución, pero en el Clausura se las vio con que contra Arsenal no puede salir a esperar. Más que nada por el canto de tribuna que exige que se ataque con diez y se defienda con cuatro. Este mismo canto que hace poner nerviosos a los jugadores y les quema los papeles con lo que aprendieron en la semana.


Claro, para muchos puede ser que no entiendan cómo en el verano le pasó el trapo a Boca y al resto, y ahora no pueda tirar un corner contra el Caracas. Puede que eso no cambie, y es más, a lo mejor el domingo le gane a Boca dando clase sobre el contraataque. Es muy factible que eso suceda.


En fin, en La Boca se verá si el esquema de Passarella es excelente para este tipo de partidos, o si queda en evidencia de que no tiene plan B, y para él es lo mismo enfrentar a Boca que a la Liga de Quito en el Monumental.

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