miércoles, 18 de abril de 2007

La estatua aguanta, pero no aquí



Con el presente repetido de Racing, parece que campeonato tras campeonato pasaran siempre la misma película en el Cilindro de Avellaneda: Los hinchas a los gritos, pidiendo la cabeza del DT de turno, lamentándose por otro año perdido, por los jugadores que no ponen…Lo mismo, siempre lo mismo.


Aunque lo que sucede en este Prestobarba es distinto. Mostaza es el técnico. Al que pedían por encima de todos los mortales, a la estatua, al paso a paso. Y paso a paso, la estatua se va poniendo opaca, perdiendo el brillo, y parece que nadie quiere sacarse una foto al lado de ella.


Esta es una costumbre muy argentina. Que vuelva aquel que con ese estábamos mejor. Se cree que con sólo la vuelta de una persona todo va a cambiar. No importa su proyecto, su pasado inmediato, ni nada. Interesa que vuelva a repetir lo hecho; y por más que los hinchas de Racing avizoraban que se iban a pegar el palo con Merlo, se lo pegaron igual. Y ahora no lo quieren ni cerca, eso sí, le reconocen todo lo bueno que ha hecho por la Acadé.


Ha pasado en otros clubes, sin ir más lejos, en San Lorenzo se rogaba por el regreso del Bambino Veira, y así se tuvo que ir. Como no logró hacer el milagro del 95, pero diez años después, se fue, y con nuevos apodos: Mentiroso, ladrón, caradura y algunos más.


Racing va camino a eso. A que Mostaza se siente por última vez en el banco local.
Este es un aviso también para los de River, que no movieron un pelo cuando lo fueron a Ramón, y ahora no soportan a Passarella, y lo exigen de vuelta al Pelado en Nuñez.


Sin dudas, lo que importa es el proyecto, también el plantel y el DT. Pero lo que más prevalece es la tolerancia. Para más, visiten http://www.manutd.com/ y vean cuanto hace que trabaja ahí un tal Alex Ferguson.

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