miércoles, 4 de abril de 2007

Prudencia cero


Por estos tiempos es recurrente hablar sobre la falta de coherencia en el fútbol. Tanto de parte de los protagonistas, llámese jugadores, dirigentes y cuerpo técnico, como por el lado de los hinchas, los que se sientan del otro lado del mostrador. Así como los periodistas.

El caso de San Lorenzo es claro testigo. Ya pasaron en fila Gorosito, Veira, Alfaro, y por último, Ruggeri. Y no es que los planteles que tenían a disposición éstos fueran muy distintos del que ahora cuenta con Ramón como técnico. Orión, Adrián González, Bottinelli, el Malevo en el último tramo, Lavezzi, más Peirone, Ulloa y otros más que siguen en Boedo también fueron protagonistas de la escena más común del fútbol argentino: Salida de la cancha con la cabeza gacha y sonándose los mocos con la camiseta bajo una lluvia de puteadas.

Ahora, cómo puede ser hace cinco minutos el mismo Malevo Ferreyra era un perro, gallina, más otras cosas, y ahora es un jugador que sabe amoldarse a las necesidades del equipo cuándo éste lo necesita. Cómo puede ser que Lavezzi era otro proyecto tirado a la basura y hoy día no hay quién pueda marcarlo. ¿Habrá explicación?.

A primera vista, es evidente que Ramón tiene gran parte de mérito en que todos quieran usar la chomba negra y blanca. Pero nada hay para que en dos días se rumoree que los jugadores le quieren hacer la cama y para que digan “que no sabe llegarle al grupo”. Quizás tan sólo una derrota inesperada ante semejante arranque ganador.

En la buena, todos son muy exitosos, hasta que un tal Lujambio saque pecho declarando que Patricio Hernández está grande y que ahora hay que ser joven y de pelo largo para ser exitoso y tener un plantel que te respete. Sólo un paso hay.

De lo contrario, pregúntenle a Gustavo Alfaro cuando dirigía a los de camiseta azulgrana. Venía todo bárbaro, conocía la diferencia “entre un equipo y un plantel”, según los plateístas de Boca, hasta que se comió un baile bárbaro contra Instituto en Córdoba. Por aquel momento, el actual DT de Arsenal argumentó que los players habían caído en algunas desconcentraciones que le habían costado la derrota. Listo, sábanas blancas, almohada mullida y hecha la cama para Alfaro.

Entonces, tanto para hinchas como protagonistas, tal vez no tendrían que caer en el “…es el equipo de Ramón…”, y sí ser más prudentes al analizar a su equipo. Porque de campeonatos ganados antes de tiempo, hay varios especialistas, pero de grandes ganadores hay algunos pocos que siguen dando vueltas por ahí.


Foto: www.espndeportes.com

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